Ignasi Aballí – Glass architecture, 2012 & I n v i s i b l e, 2012

Glass architecture, 2012
Instalación | Vidrio grabado al ácido
Medidas variables

I n v i s i b l e, 2012
Instalación | Vinilo sobe vidrio
Medidas variables

aballi

“Todos conocemos a los bartlebys, son esos seres en los que habita la profunda negación del mundo. Toman su nombre del escribiente Bartleby, ese oficinista de un relato de Herman Melville que jamás ha sido visto leyendo, ni siquiera un periódico; que durante prolongados lapsos, se queda de pie mirando hacia fuera por la pálida ventana que hay tras un biombo, en dirección a un muro de ladrillo de Wall Street; que nunca bebe cerveza, ni té, ni café como los demás; que jamás ha ido a ninguna parte, pues vive en la oficina, incluso pasa en ella los domingos; que nunca ha dicho quién es, ni de dónde viene, ni si tiene parientes en este mundo; que, cuando se le pregunta dónde nació o se le encarga un trabajo o se le pide que cuente algo sobre él, responde siempre diciendo: -Preferiría no hacerlo”. Con estas palabras, el escritor Enrique Vila-Matas, convertido en narrador de “Bartleby y compañía”, escribe un cuaderno de notas a pie de página sobre un texto invisible en el que hace un recorrido por los “barteblys de la literatura”, los “escritores del no”, que se dejaron arrastrar por la pulsión de la nada y nunca escribieron, se mantuvieron como escritores ocultos o dejaron repentinamente de escribir. En definitiva, los escritores que a través de sus obras se preguntaron sobre la finalidad de la escritura o, en otras palabras, si merecía la pena seguir escribiendo.

Ignasi Aballí no es escritor, pero pertenece a esa genealogía de “bartlebys” que, convencido de la imposibilidad de la pintura, cuestiona la práctica pictórica y la posibilidad de representación. Al igual que Bartleby, Dr. Pasavento y otros protagonistas de los libros de Enrique Vila-Matas, Aballí intenta desaparecer de sus obras, hace de la nada el objeto de su obra y se aproxima a la realidad desde perspectivas inéditas. En las dos sutiles intervenciones realizadas expresamente para las vidrieras de la galería de Ca la María, Aballí reproduce un fragmento del “Tratado ??????” (XXXX) de ????? sobre el vidrio, de manera que algunas de las características de esta aproximación teórica terminan creando los efectos descritos mediante la aplicación de las propias palabras sobre el vidrio.  Las puertas correderas y, por tanto móviles, de la vidriera hacen que el trabajo de Aballí pueda aparecer o desaparecer en cualquier momento.  En Invisible, Aballí plasma literalmente cada una de las letras que componen la palabra INVISIBLE, creando un juego de contradicciones entre la visibilidad/invisibilidad de la propia palabra. Estar y no estar, ser visible e invisible al mismo tiempo, ser percibido o no pueden ser entendidos como parte de esta actitud “bartleby” del “preferiría no hacerlo”.