Macba

“Una exposición es como un baúl en un barco, lo importante es el viaje no el baúl. Por eso les invito a pasear tranquilamente descubriendo historias y estableciendo relaciones”, indicó Weiner, debajo de una de sus obras más emblemáticas Algunos objetos de deseo, creada en 2004 específicamente para la pared central del atrio del Macba, que posee también tres vídeos muy importantes de la década de 1970. Todo el planteamiento de la muestra remite a su célebre declaración de intenciones, algo así como un manifiesto programático, que marca un antes y un después en el desarrollo de la historia del arte actual. “En 1968 Weiner afirmó que las obras existen en la cabeza. Pueden ser fabricadas o no y puede hacerlo el artista o no, pero lo importante es el gesto, es ahí donde surge todo”, explicó Soledad Gutiérrez, conservadora del Macba y comisaria del proyecto junto con el director del museo, Bartomeu Marí.

Entre las obras, muchas inéditas, se identifican esbozos de proyectos futuros, memorias en imágenes, viñetas y guiones, realizados con múltiples técnicas y herramientas, desde el lápiz, pasando por las ceras, el collage y la imprenta tipográfica, hasta el ordenador. “La muestra se debe ver como un gran dibujo o una instalación sin jerarquías ni orden cronológico. Cada obra funciona de forma independiente y en relación con las demás. Todo el montaje ha sido muy emocionante, porque íbamos construyendo estas relaciones sobre la marcha”, indicó Gutiérrez, que ha realizado un gran trabajo de recopilación para encontrar un corpus de obras muy desperdigado, conservado en más de 50 colecciones públicas y privadas.