Pissarro y Ca La María: La serenidad en Barcelona

Los que hemos estado en Barcelona en los últimos meses hemos tenido la oportunidad (única hasta la fecha en España) de ver una de las exposiciones que marca un antes y un después en el mundo del arte.

Entrada a Voisins, 1872 (Fuente: Wikipedia)

Entrada a Voisins, 1872 (Fuente: Wikipedia)

Normalmente consideramos genios a los artistas a la cabeza de cada vanguardia artística: los estudiamos en las escuelas, dedicamos exposiciones, imprimimos sus cuadros en posters, paraguas, puzzles, bolis… y realizamos tesis intelectuales que exploran su pincelada y trazo, su uso del color, su paralelismo con éste y aquel, y sus fuentes e influencias.

Por eso, cuando pasa el tiempo y ya hemos explorado a los primeros de la serie, aparecen los que estaban detrás, en la retaguardia, no por ser peores sino porque no hay sitio para todos en la gloria.

Este es el caso de Camille Pissarro, un pintor impresionista que fundó este movimiento y creció en paralelo a Paul Cézanne, Paul Gauguin, Jean Peské y Henri-Martin Lamotte.. entre otros.

La exposición, que hasta este fin de semana enriquece las paredes del caixa forum, es un paseo por la Europa de finales de XIX. Pissarro pinta caminos, avenidas, sendas, carreteras… su mirada se pasea a lo largo del paisaje y lo transmite sin romanticismo e invitando al observador a colarse dentro.

Desafió por primera vez a la Academia con la pintura que adorna este post “Entrada a Voisins”, 1872. Le acusaron de confundir al espectador por pintar más sombras que árboles dentro de la imagen, exigiendo al observador que se imaginara árboles que no estaba viendo.

Además otro dato curioso,  los pintores de esa época pasan de realizar sus propias pinturas a poder comprarlas,  y vemos cómo de golpe el color explota y nos alegra la vista salpicando el cuadro.

Así que el plan ideal de este fin de semana podría ser acercarse a Barcelona y aprovechar esta deliciosa exposición, y para mantener el encanto rural del momento podemos descansar en un bed and breakfast en Barcelona donde el tiempo parece que se ha detenido como es Ca La María.

¡Un plan de serenidad 2×1!